El chip electrónico en pasajeros fue construido para poder frenar los problemas contra el crimen y el terrorismo mundial. Este chip es desarrollado en el Centro de Investigación de la Univeridad Collage London, en Inglaterra.
El proyecto de identificación electrónica en pasajeros que es conocido como “OPTAG”, tiene la idea de dotar a los aeropuertos con una red de cámaras panorámicas combinadas y lectores de chips electrónicos RFID (frecuencia radial de identificación), los cuales podrán controlar los movimientos de los viajeros que deambulan en las terminales.
Los chips emiten una señal que contiene una identificación única de la persona que puede ser comparada con la información sobre la identidad del pasajero.
A diferencia de otros dispositivos RFID anteriores que no tenían un alcance de más que unos centímetros, el Optag tiene un rango de 10 a 20 metros. De ese modo se puede controlar al pasajero que lo lleve practicamente por todo el aeropuerto.
El problema está en averiguar si el portador del Optag es su verdadero propietario, para lo cual están pensando en cámaras que escaneen la cara del portador y comprueben la autenticidad.
Claro que dicen que el dispositivo que contendrá el Optag todavía no ha sido diseñado. Pero van a probar un prototipo el mes que viene en un aeropuerto de Hungría. Si todo sale bien, esta tecnología podría estar en todos los aeropuertos en menos de dos años.
Así que si queremos volar tendremos que dejar que nos escaneen la cara, y llevar nuestro collar identificativo puesto, no vaya a ser que seamos de los malos.